
Diana, Juana, Marcela, Felipe, Andres, Pepa, Maria.
Diana es una persona aprox/ de 55 años y vive en un lugar que esta a 7.000$ de distancia del centro de medellin en taxi.
Juana ni idea de queien sea, tal vez solo sea una persona que siente lastima por diana o tal vez solo sea una vieja amiga o tal vez nueva.
Marcela es mi amiga, cariñosa y sincera como ninguna.
Felipe, ni idea, tal vez es solo un moribundo mas o tal vez una gran persona que vivió sin saber que algún día moriría y ahora esta muriendo tal vez sin saberlo o reconocerlo aun.
Andres es el padre de Marcela.
Pepa es la madre de Marcela.
Maria es una amiga en comun que tengo con Marcela .
Marcela me llama para que le ayude a solucionar un problema con su apple Mac OS X, a eso de las 6:00 PM llego a la casa de su tía. llego a su casa y que casa, tres habitaciones, una gran sala, un gran comedor, otra sala o recibidor, una gran cocina.
Diana estaba con Juana conversando agradablemente mientras yo buscaba un diagnostico para el PC en cuestión, a su vez conversaba con Marcela que es una gran conversadora, una gran oradora literalmente(Gano un concurso de oratoria). E ahí el problema: el CD del SO esta demasiado rayado y algunos archivos no son encontrados por lo tanto la instalación se detiene y no es posible continuar. Diagnostico: buscar SO para descargar y copiar en otro CD para poder instalarlo.
La conversión difusa como diría Garzón: "Los colombianos empezamos hablar de un tema, pasamos por todos los demás y finalmente nos preguntamos: ¿de que carajos estábamos hablando?". Marcela me cuenta de la situación de Felpe: enfermedad terminal, no puede hablar ni moverse, la tía se mantiene sola excepto cuando le llegan visitas como la de ella o la de Juana que la visita a diario, por largas horas. Su prima es abogada tiene mucho trabajo, dos hijos y vive en san Joaquín muy lejos para visitar a su padre moribundo y a su madre. Madre solitaria le llamaremos de ahora en mas. El apartamento como les he contado es enorme, con un costo de 300', dinero no les falta pero la nostalgia invade cada rincón de este lugar. Hombre postrado en cama, paredes blancuzcas cual hospital, desoladas; ruido, ni el de una mosca. Los millones no alcanzan para curar esa herida que te mata, los hijos no son compañía, el desempeño laboral no te cura la herida, el amor de una esposa abnegada menos, solo queda aferrarse a Dios, pero no se siente su presencia, solo una imagen acompaña esta morada y esta lejos de la víctima herida de muerte, ¿como recurrir a un amigo que ni rostro recordamos, ni podemos observarlo para traer a la mente sus recuerdos y hazañas? no, no es posible, estas distraido como siempre lo estuviste tu y tu familia, por eso este amigo esta lejos estando cerca.
Pepa y Andrés son grandes conversadores, talvez por eso Marcela lo es de igual forma, acá se nota la sinceridad de las palabras, el desapego a lo material y la gran creencia en Dios y en un futuro mejor, Gracias por la invitación a su pueblo natal, doña pepa es de allí, un lugar frió y melancólico que deseo conocer, el es de Don Matáis pero este pueblo lo ha adoptado y el se ha dejado adoptar, algún día iré, iré por allá y conoceré, y me alegrare de haber conocido el pueblo que ha dado a luz a tan maravillosas personas. Muy rica la arepa con huevo y el jugo como me gusta: natural sin azúcar. Ahora nos vamos, nos vamos a tomarnos unas cervezas y a conversar a sacarle gusto a Marcela la oradora, la gran conversadora innata y sencilla. Tal vez mas tarde nos encontremos con Maria.
Pintura: "El grito" (Edvard Munch, 1893).
Moraleja: Sin moraleja.
Cuentan que: la secretaria que había estado en el banco retirando dinero, entro a la oficina y estando allí un hombre se le acerca desde atrás preguntando que en esa oficina a que se dedicaban, de inmediato le pidió el bolso, agarrando su arma para intimidarla. en ese momento el escolta se percata de la situación y con su arma de dotación intenta disparar, pero esta no funciono, por lo que tomo su arma personal, mientras esto ocurría el asaltante empezó a dispararle a todos los presentes en la oficina de la secretaria sin herir a nadie afortunada o milagrosamente. El escolta cuando saca su otra arma se enfrenta al asaltante que al verse atacado emprende la huida, bajando las escalas y subiendo en la moto que lo esperaba afuera de la oficina.




